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Una escuela de cuerdas latinoamericanaPresentación del Proyecto de Investigación
realizada por el Prof. Jorge Risi Piccardo
Durante el período en que ocupé la Dirección de la EUM, vimos la necesidad, en conversaciones con el actual Director Prof. Maggiolo, de articular dentro de la Escuela más coherentemente, los 3 pilares (Docencia, Extensión, Investigación) en que se apoya nuestra labor. Así comenzó a nacer el Centro de Investigaciones en Interpretación Musical de la EUM. Esto, (la existencia de un centro de estas características) que puede parecer tan obvio en otras Facultades, sean de nuestro país o del extranjero, no lo es tanto, en Instituciones Musicales, aun cuando éstas sean de nivel terciario. Por lo tanto, los antecedentes o fuentes de información al respecto no eran demasiado abundantes. Una actitud científica o meramente racional, ha sido frecuentemente vista con desconfianza en ambientes musicales. Felizmente, esto, poco a poco, va cambiando. El pensar e investigar sobre música, a menudo ha sido descalificado por algunos músicos (más allá de su indiscutible excelencia) músicos formados en otra época, o depositarios de una discutible convicción en el sentido de que lo musical debe ser vivido en forma espontánea, intuitiva, quasi mágica. La confusión o mejor dicho el desencuentro surgido en torno a esto, tiene también otra vertiente: la de quienes tienen dificultad en considerar, que una labor investigativa en música (y posiblemente en arte en general) puede a veces estar MÁS ligada de lo que se piensa a la praxis instrumental (por tomar un ejemplo), que a la imagen tradicional del investigador encerrado en su laboratorio o en una biblioteca. Es hora de que estas confusiones se disipen, cuando en estos días la EUM y sus antecesoras están cumpliendo medio siglo de edad. Quizás fueron estos algunos de los factores que hicieron que esta primera aproximación de hoy se demorara varios años, y pasara por intentos más o menos frustrados o frustrantes en este sentido de quien habla. Ya sea en su experiencia personal como investigador, o en la de proponer esta actitud a muchos de sus colegas. Actualmente estoy cada vez más convencido que LA ACTITUD INVESTIGATIVA -que para mí es imprescindible en el Arte como en cualquier rama de la vida si pretendemos avanzar- debe ser desarrollada desde un principio en el estudiante. Sea que este se dedique en un futuro a la interpretación, a la ejecución (dos cosas distintas y que a menudo se confunden), a la musicología, a la composición, dirección etc Existen diferentes direcciones en que puede desarrollarse la labor investigativa de un instrumentista. Para un instrumentista la investigación está estrechamente ligada a su práctica ya sea como intérprete, o como docente. Desde este ángulo, y luego de transitar muchos años por los caminos tradicionales (o tradicionalmente aprendidos, aquí o en el extranjero), de la enseñanza instrumental, me comencé a preguntar si era lógico transmitir a las generaciones jóvenes en Uruguay lo que las generaciones jóvenes habían aprendido hace un siglo o dos, en otras geografías. Música que respondía a otras realidades a otras necesidades a otro contexto. Está claro que uno dirá enseguida que no. Hablo de fabricar -en mi caso- violinistas, que se incorporarán a un aparato musical que, mayoritariamente, les exige para funcionar, conocimientos que surgieron de aquellas OTRAS necesidades. Aunque yo pueda estar convencido de que lo que enseño no es lo ideal, hablamos un idioma que tanto en lo musical como en la mayor parte de las otras ramas de la cultura, está atado, conectado a realidades. Realidades que hemos ido aceptando, que hemos ido heredando, haciendo nuestras. Pero que no siempre son las nuestras. Despegar en este contexto lo musical de lo social, e incluso de lo político, es sumamente difícil. Hay que dedicarle la vida, y generalmente la vida no alcanza. Un poco estos pensamientos -que no son de ahora, sino de la década de los sesentas - me llevaron a intentar desarrollar una escuela violinística Un modo violinístico que, sin renegar del violín tradicional al que considero sin rubores, PERFECTO, sin renegar de su literatura porque ella se escribió por y para él (negarla sería negarlo), un modo, que comenzara a atreverse a ser latinoamericano. De allí surgió también la idea de desarrollar una forma de enseñar, de tocar, de llegar al violín (y por extensión a otros instrumentos de los que están en nuestro entorno) que algún día pudiésemos llamar LATINOAMERICANA. Esta idea se vio fuertemente influenciada al conocer el fenómeno del Movimiento de Orquestas Infantiles y Juveniles, que nació en Costa Rica, se difundió en Venezuela, pasó a México, y sobrevive con mayor o menor éxito -según las condiciones del lugar y la capacidad de sus impulsores- en otros países latinoamericanos. Una de las ideas más rescatables, era transmitir a los niños y a los jóvenes el tremendo elemento de orden y equilibrio interno que es la música, a partir de practicarla. Debemos recordar que llegamos a la música en forma práctica, cantando, ritmizando, enamorándonos de algún sonido o un instrumento (lo toquemos o no), a partir de la experiencia y no de la especulación. La práctica de la música en estos sistemas como el que mencionaba de los venezolanos, es llevada a cabo en grupos. La idea del solismo que ha impregnado el pensamiento de la mayor parte de nuestras instituciones y métodos de enseñanza instrumental no es más que una de las tantas posibilidades. Pero no la central. (Al menos en teoría) Esto me llevó, y aquí vamos más directamente al tema de mis trabajos de investigación, a intentar ordenar los materiales de estudio adaptándolo a áreas latinoamericanas. Mi tema de Investigación se centró en la creación de un "Sistema de Enseñanza del Violín y la Viola para Áreas Latinoamericanas". Hoy no lo formularía más así. Las "Äreas latinoamericanas" son tan diversas, que el planteo se me antoja poco realista y bastante pedante. Más modestamente, entonces, pienso en "Situaciones" latinoamericanas. Y de ellas, en las pocas que conozco pero que repiten los problemas, a pesar de la diferencia de países o de situaciones. La problemática en la EUM no ha sido demasiado diferente a esto. En general y durante décadas (con excepciones, naturalmente, y con tendencias refrescantes pero aun tímidas en los últimos años), hemos tratado de remedar a los grandes centros o tendencias primermundistas. Y aun más (o menos) nos hemos concentrado en un entorno geográfico e histórico de un par de siglos de Europa Central. Esto, obviamente, es el resultado de situaciones sociopolíticas muy complejas que no pretendo en absoluto analizar. Generalmente nuestros PROGRAMAS DE ESTUDIO en América Latina, son muy parecidos a los de los centros musicales del mundo, (que coinciden con raras excepciones con centros de poder económico). Y para agravar esto, los modelos elegidos son muchas veces vetustos. Programas que reflejan de algún modo tradiciones que nos son parcial o totalmente ajenas, o que conocemos ( o malconocemos) desde afuera. Que surgen y están puestos al servicio de una estructura social diferente a la nuestra y de posibilidades infinitamente mayores. Que aún en esas condiciones, están conduciendo en este momento a grados de saturación en la producción de instrumentistas, que hace que miles de diplomados en el llamado primer mundo, no tengan trabajo y en vez de disfrutar de su profesión la sufran. Si estamos de acuerdo aunque sea en parte con esta visión, (o si disentimos lo que para el caso es lo mismo, porque abre la discusión), llegamos a la necesidad urgente de repensar nuestro quehacer. Y esto, no es ni más ni menos: investigar. Y aquí no me limito a los programas que mencionaba, sino a la estructura misma de nuestras Instituciones musicales, a la pregunta de si es lógica la búsqueda de una supuesta excelencia que rara vez alcanzamos, si no es hora de repensarnos de pies a cabeza. Hay que preguntarse entonces: ¿qué buscamos? Para cerrar este primer punto, agrego que el resultado de esa primera fase de mi trabajo investigativo está en la Biblioteca de la EUM, y consiste en un sistema de enseñanza audiovisual de aprox. 9 horas de duración, que incluye libros, audiocassedttes, 12 Videos etc. y está dirigido a alumnos y fundamentalmente a maestros principiantes. El haber continuado durante todos estos años ininterrumpidamente con la labor docente y la actividad concertística, me ha llevado a desarrollar una serie de temas con lo que pretendo aportar a la reflexión sobre distintos aspectos de la práctica instrumental: sus razones, sus porqué, su metodología. Insisto en que no considero posible (y hablo a título personal) concentrarme en una sola línea investigativa, ya que todos los campos de mi quehacer están estrechamente interconectados. Es por ello que la enumeración que haré de actividades llevadas a cabo en los últimos años, podría hacer pensar que esto abarca muchos campos. En realidad, son diferentes frentes de lucha en una sola cuestión: la interpretación instrumental. Este trabajo está vinculado a la docencia, al aprendizaje de base, al aprendizaje superior, a la música de cámara, al análisis de situaciones -sean estrictamente o no musicales- a la extensión musical y, en una palabra, a hacer comprender y sentir profundamente que tocar un instrumento, sirve para mucho más que para "tocar un instrumento". Y que en cada corrección de una nota errada, hay evaluación. Hay reflexión. Hay aplicación de innumerables conceptos. Hay, en una palabra, investigación. Actualmente trabajo en el desarrollo y articulación de una serie de temas, que surgieron casi siempre durante el estudio personal o durante los momentos de docencia directa. Voy a mencionar algunos de ellos (casi a modo de titulares) e intentar, un poco arbitrariamente quizás, agruparlos en unas pocas familias que los vinculan fuertemente. Pero, repito, es a veces muy difícil establecer una línea divisoria entre un tema y otro. Para ejemplificarlo, igual que una determinada situación armónica puede explicar la velocidad de un trino (que así perderá su característica para algunos "infamante" de movimiento gimnástico), igual que el conocimiento -o a veces suposición- de un contexto histórico nos lleva a la elección de un tempo o una dinámica, así también, ritmo, sonido, pulso, rubato, contrapunto, timbre, distorsión, emoción, insinuación, improvisación, carga emotiva, disimulo, nostalgia, acelerando, silencio, agresión, concordia, fraseo, respeto al texto original...son algunas de las infinitas caras de esta medalla. Los titulares que mencionaré son en su mayoría interrogantes. Hipótesis que pueden ser agrupadas, para su mejor comprensión, en áreas vinculadas a:
Dentro de un área que , simplificando, podríamos definir como SICOLOGICA, mencionaré:
Dentro de otra área que trata de enfocar los MECANISMOS DE ADQUISICIÓN O ALMACENAMIENTO DE CONOCIMIENTOS, menciono:
Pertenecientes a un área en que se enfocan temas de CONTENIDO TÉCNICO ESPECIFICO GENERAL:
Área de contenidos técnicos ESPECIFICOS:Aportes sobre:
Áreas compartidas:
Áreas a definir:DIFERENTES ENSAYOS SOBRE TEMAS QUE PUEDEN ENFOCARSE SEPARADAMENTE O INCORPORARSE A ALGUNA DE LAS ANTERIORES AREAS TALES COMO:
B i e n,
A partir de la experiencia generada en 2001 con la visita de la musicoterapeuta Italiana Silvia Ragni, con quien se había compartido en 1999 un curso en Francia, y fue invitada por nosotros a dictar un cursillo en la EUM, comenzó a desarrollarse una línea confluyente con las anteriores, que centra su interés en la improvisación, como elemento fundamental para la formación del músico. Se sugiere la inclusión desde un principio de la IMPROVISACION en la formación del instrumentista, a la vez que su empleo como verdadero método "terapéutico" para ayudar al músico o estudiante ya formados, a vencer sus bloqueos, sus miedos y su dependencia total hacia la partitura. Y a manifestar gradualmente su propia personalidad musical. Esto me ha llevado a organizar también un Encuentro sobre Improvisación, que se realizará en Julio próximo en México, y en el que debatirán músicos de distintas vertientes improvisativas: Música popular venezolana, música barroca para arco o para flauta, composición, jazz. Improvisación libre, musicoterapia y psicoanálisis. De él espero que surjan elementos importantísimos para continuar esta línea de trabajo. Esta exposición (enumeración de temas) apunta -más allá de la o las publicaciones que la reflejen- a establecer una o muchas conclusiones, pero sobre todo dar elementos para formular una propuesta de cambio, como, inevitablemente, sucede con todo proceso investigativo. En definitiva es seguir abriendo caminos para que otros los corrijan o los sigan. Pero sobre todo, lo repito, busca establecer un nexo con otras investigaciones que se llevan a cabo en la EUM o fuera de ella y a propender a una ACTITUD INVESTIGATIVA de nuestro estudiantado, que pueda hacer cambiar sustantivamente su perfil en el futuro. Creo que está claro que este cambio de actitud en el estudiantado (de una posición pasiva o sólo receptiva, a una cuestionadora, y creativa) sólo será posible si partimos de lo mismo en el cuerpo docente. La discusión entonces debe seguir siendo
El QUÉ y el CÓMO están estrechamente ligados De todas formas la contribución que aspiro a hacer, y espero que, aunque de enfoque diferente, sea complementaria a las de mis colegas, es dotar al estudiante de una HERRAMIENTA útil para su vida práctica. Musical y extramusical. Una herramienta que le sirva para búsquedas futuras, y que le permitan desarrollar ideas nuevas, ideas propias con las que manejarse en un mundo aceleradamente cambiante. Y por sobre todo indagar entre todos, sea cual sea el punto de partida de cada uno, si el estudio e INCORPORACIÓN de la música a nuestra cotidianeidad, debe diferenciarse de una cultura a otra. O, mejor, si esa incorporación debe experimentar variantes importantes dentro de la geografía de esa cultura de la que somos un suburbio. Variantes que nos permitan adaptar lo medular a nuestra realidad de suburbio; un suburbio que hace prioritarias otras necesidades que , muchas veces, por deformación o por rutina, los docentes no nos molestamos en cuestionar.
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