Taller de análisis y composición de canciones

Descargar comentarios (mp4)

Descargar comentarios (wmv)


El Taller de análisis y composición de canciones es un proyecto de extensión universitaria abierto a estudiantes de la UDELAR, que está funcionando desde   comienzos del segundo semestre de este año. En esta oportunidad han participado estudiantes de psicología, arquitectura, ciencias, humanidades, ciencias de la comunicación y bellas artes. Intentaré explicarles de que se trata este proyecto.

Los destinatarios son estudiantes universitarios a los cuales les interese la composición de canciones y tengan por lo menos un manejo musical práctico de un instrumento. No es necesario que tengan conocimientos teóricos, aunque por supuesto que son bienvenidos. El abordaje del taller no es técnico, es más bien conceptual e intuitivo. Se trata de ver la canción como un todo: texto, melodía, armonía, ritmo, instrumentación, forma de tocar los instrumentos, formas de cantar, etc., son todos elementos portadores de contenido. Cuando una canción “funciona” es que estos distintos factores apuntan todos en la misma dirección. Los contenidos llegan al público destinatario porque la canción es consistente consigo misma. Esta es  una de las ideas principales que se trabajan en el taller.

El otro aspecto es liberar la creatividad encontrando lo que uno quiere decir, sin autocensura, y llevarlo a cabo. El trabajo  y la contención grupal son fundamentales para lograr este propósito.

Estos dos objetivos son desarrollados directa e indirectamente a través del proceso que plantea el taller. En los primeros encuentros básicamente se escuchan canciones y se leen sus textos, intentando desentrañar la relación entre música y letra, a veces obvia y otras no tanto. Se analiza la tímbrica, los arreglos, el sonido, y todos los factores musicales susceptibles de ser puestos en palabras. Esto permite que el grupo vaya encontrando un lenguaje común para acercarse al fenómeno canción, en un principio aplicándolo a canciones ya existentes y más adelante a la producción propia.

El segundo paso consiste en versionar canciones. Es un trabajo a nivel grupal, donde se ponen en práctica los conceptos teóricos desarrollados anteriormente. Cada grupo realiza su versión y la presenta tocada y cantada por ellos mismos. En el taller se analizan y se discuten las diferencias y las semejanzas que existen entre la versión original y la planteada, dilucidando en qué medida se ha respetado el espíritu original de la canción y en qué medida se han agregado u omitido elementos que cambien su contenido, ya sea de una forma drástica o sutil.

El tercer paso consiste en la escritura de textos bajo ciertas consignas restrictivas y la musicalización de dichos textos. Un grupo escribe el texto y otro lo musicaliza. Cabe aclarar que en los trabajos grupales, los integrantes de cada grupo van cambiando de forma tal que al finalizar el taller todos hayan tenido la oportunidad de trabajar con todos. Unos de los principios más importantes del trabajo grupal consiste en aceptar las diferencias estéticas musicales que existen entre los distintos integrantes y el aprovechamiento de estas diferencias para generar propuestas musicales integradoras. Poniendo un ejemplo, si en un grupo a una persona le gusta el punk, a otra el folclore y a otra la bossa nova, el resultado del trabajo grupal va a ser una combinatoria creativa de dichas influencias, que va a generar una apertura de criterio en sus integrantes.

El cuarto paso consiste en la creación grupal de una canción a partir de una música dada. Todos los grupos trabajan a partir de la misma música. El segundo, tercer y cuarto paso son grupales y terminada esta etapa ya ha transcurrido más de la mitad del taller. Es una etapa muy enriquecedora donde todos los participantes interactúan entre sí, aprendiendo a valorar y potenciar creativamente las diferencias, y permite generar un sentimiento de grupo y una confianza mutua que resulta decisiva para abordar las etapas posteriores de creación.

El quinto paso es individual. Cada participante selecciona un texto, lo musicaliza y lo presenta al grupo, tocado y cantado por él mismo o por otro compañero si lo prefiere. La presentación va acompañada de un comentario al grupo acerca de la elección del texto y lo que se quiso lograr  a nivel expresivo. El grupo escucha y luego se debate hasta qué punto se logró ese objetivo. En ningún momento hay cuestionamientos hacia las estéticas ni las temáticas elegidas, cada quien es libre de plantear lo que quiera.

El sexto paso también es individual y consiste en la composición de una canción con texto y música propios y la presentación de la misma en el taller. En esta instancia no se realizan comentarios acerca del trabajo de los compañeros, pero cada quien escribe comentarios y sugerencias  de forma anónima y lo escrito es entregado al compositor/a para que lo lea en privado. Esto permite lograr otros niveles de comunicación, más personales. Cada quien es libre de utilizar, o no utilizar las sugerencias para seguir elaborando su canción. Las versiones cantadas en clase, correspondientes a los pasos cinco y seis, son filmadas y compartidas entre todos los integrantes en un grupo privado de Facebook, lo cual permite continuar de una forma espontánea e informal el intercambio entre todos los participantes.

De esta forma, llegando casi al final del taller, cada participante tiene una canción compuesta que va a participar del concierto final. El séptimo paso, que es el paso final, consiste en definir cómo va a ser presentada cada canción; quién la va a cantar, quiénes van a tocar, si lleva coros, cómo son los arreglos, cómo es la estética, etc. Esto se realiza de una forma orgánica y espontánea, donde los integrantes del grupo hacen sus mejores esfuerzos para que todas las canciones queden bien presentadas y luzcan sus mejores cualidades.

El pasado jueves 21 de noviembre se realizó el concierto final “oficial” del taller y se mostraron todas las canciones. Fue una verdadera fiesta. En lo que queda del año y a comienzos del 2014 vamos a realizar otros conciertos, en otras facultades, en otros ámbitos, mostrando un trabajo del que todos nos sentimos orgullosos. Nos quedamos con ganas de tocar... ¡y vamos a seguir!

 

Alejandro Barbot